Aprendizajes en la vida ¿Cómo me vinculo con los errores y tropiezos?

Nos comparte en su balance del año Mamerto Menapace (Monje Benedictino, escritor y conferenciante)

“Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.

Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.

Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo”.

Mamerto Menapace nos abre una mirada diferente y contracultural, ya que se considera al error como un fracaso, en ámbitos laborales, deportivos, políticos, y educacionales. Menapace nos propone en otras palabras que no hay error, sino aprendizaje.

Uno cuando fracasa aprende, lo que hace de manera inefectiva, abriendo un espacio de aprendizaje importante, por ese camino, de esa forma no alcanzo mi objetivo.

Los japoneses dicen error divino tesoro, porque aprenden que es lo que no tienen que hacer y lo invita a descubrir otros caminos y posibilidades de cumplir con la meta u objetivo.

El siguiente postulado en los Fundamentos de Programación Neurolingüística, P.N.L., nos dice que No existe el fracaso, sino resultados.

Cuando hacemos alguna actividad, emprendimiento o trabajo, podemos cometer errores. Pero esos errores no significa que no podamos cumplir con nuestros objetivos. Para llegar a cumplir con tus objetivos de manera eficiente, quizás no lo logres desde el principio, y en el camino te toparas con errores, con fracasos, que desde esta interpretación estos resultados negativos son en realidad aprendizajes.
Desde la P.N.L. trabajamos con la flexibilidad y para transformar esos resultados negativos en aprendizajes lo que hacemos es reencuadrar esas situaciones. Reencuadrar es cambiar el significado, en lugar de un fracaso, es un aprendizaje, es el camino, la forma que no me sirve, y me sirve para indicarme que tengo que explorar otros caminos, otras formas, otras acciones, otros comportamientos, otros estados internos, para poder alcanzar el objetivo o futuro deseado.
No existe el fracaso. Existen los Resultados. Un resultado negativo no es el final del camino, no significa que nunca podre alcanzar el objetivo, re encuadrando un fracaso es un escalón más hacia el éxito.

Que emocionalidad le dispara a Ud. el error? insatisfacción, desgano, bronca, enojo, desilusionado, deprimido, disperso, inadecuado, improductivo, ineficiente, irritable, temeroso.

Como podrá darse cuenta estas emociones generan un comportamiento y actitud que no facilitan el aprendizaje y desarrollo de las personas, no son emociones facilitadoras, o estados internos en la P.N.L. (programación neurolingüística) para alcanzar objetivos deseados.

¿En cambio considerar al error como un espacio de aprendizaje qué emociones le genera? A mi emociones como ambición, expectativa, alegría, energía, satisfacción, felicidad.

Esta posibilidad de vincularnos con los errores como aprendizaje es importante ya que cambia la emocionalidad y con ella la actitud y comportamiento de las personas.

“La emoción desempeña, en la mayoría de los hombres, un papel mucho más considerable y decisivo que la sana razón, y mucho más que la inteligencia, preside el destino de los individuos, de las naciones, de la humanidad”. Lange, LES EMOTIONS

Según Charles Darwin, las emociones se han desarrollado, en su origen, para preparar a los animales para la acción, en especial en una situación de emergencia. (THE EXPRESSION OF EMOTIONS).

Nuestras emociones son condicionantes básicas de lo que podamos o no lograr en los dominios del trabajo, aprendizaje, sociabilidad, espiritualidad, etcétera. Nuestra vida emocional es un factor crucial en cada esfera de la acción humana. Como toda emocionalidad y por lo tanto, al igual que con las emociones, los estados de ánimo también están asociados a un horizonte de posibilidades, a un espacio de acciones posibles. Sin embargo, en los estados de ánimo la relación entre posibilidades y acción se revierte. Hemos dicho que las emociones tienen que ver con la forma en que la acción modifica nuestro horizonte de posibilidades. Con los estados de ánimo por lo contrario, nos ocupamos de la forma en que el horizonte de posibilidades en el que nos encontramos, correspondientes al estado de ánimo en cuestión, condiciona nuestras acciones. Rafael Echeverría, Ontología del Lenguaje, Ed .Granica

La invitación es vincularnos con los errores, fracaso, como aprendizaje, y le cambio el nombre, no fracase, aprendí que de esa manera no me sirve y que tengo que descubrir otra forma para alcanzar mi objetivo y sentirme satisfecho y pleno.

Esta posibilidad disparar un cambio de emocionalidad de actitud y lo sacar de esa zona de parálisis de la frustración y lo llevara a un estado interno de posibilidad.
Dicen que James Watt antes de inventar la lamparilla eléctrica tuvo 2.500 fracasos, pruebas sin alcanzar el resultado esperado, desde esta interpretación, podemos decir que tuvo 2.500 aprendizajes, de los elementos que no servían, de las formas de los elementos, del no contacto con el aire, recuerde como era las lámparas con filamento.
Como hacerlo muy fácil, hago foco que el error es un aprendizaje y descubro nuevas posibilidades, tomo el ejemplo de James Watt de persistir en la meta aunque no tenga resultados inmediatos.
¿Pregúntate siempre que puedo aprender de esta situación?

Por: Guillermo Seyahian
Máster Coach Profesional