Coaching y mundo VICA | ¿Qué clase de mundo es el que hoy habitamos? Es un mundo caracterizado como VICA: volátil, incierto, complejo y ambiguo, donde todo lo que hoy es una innovación en unos años podrá ser definitivamente obsoleto.

Desde hace más de dos décadas, los avances tecnológicos han producido cambios en todos los espacios de la vida del ser humano. La imagen del profesional que aspiraba a hacer carrera y jubilarse en una compañía luego de treinta años de trabajo, ha quedado totalmente obsoleta frente a una juventud que hoy disfruta cada vez más del “trabajo remoto”. Atrás quedaron los estantes llenos de CD´s frente a la llegada de apps como Spotify donde la necesidad de hardware como soporte de contenido, desapareció radicalmente.

El mundo VICA: volátil, incierto, complejo y ambiguo

Hablamos de un mundo volátil porque experimenta cambios constantemente y a velocidad vertiginosa. Casi veinte años separaron a la televisión en blanco y negro de la transmisión en color. En un período similar pasamos de la videograbadora, la reproductora de CD´s, blue ray y hoy en día, ¡disfrutamos de Netflix aún en el celular!

El mundo VICA es realmente incierto porque las certezas ya no existen en ningún campo. ¿Quién se animaría a afirmar taxativamente qué es posible y qué no? ¡Si los chalecos antibalas hoy se construyen con fibra de telas de arañas, obtenidas de la leche de ovejas cuyo ADN se manipuló genéticamente!

Aferrarse a la certezas puede salir caro

La condición de inestable e inesperado del mundo actual nos obliga a elegir entre conectarnos a un aprendizaje constante (para llegar quién sabe cuán alto) o aferrarnos a la utópica búsqueda de certidumbre o estabilidad que puede hundir nuestro barco. RIM, la empresa productora de Black Berry, es un claro ejemplo de hacia dónde puede llevarnos el abrazar nuestras certezas. En el 2008, BB tenía el 45% del mercado telefónico versus un 0,5% en el 2014. Dominando el mundo de las telecomunicaciones, decidieron no empaparse de las nuevas tendencias y declararon que no había nada nuevo que aprender. El negarse a escuchar a un público que pedía  “tener una pc entera en el celular” le costó a BB su existencia quedando fuera del mundo de las telecomunicaciones.

Las complejidades de los fenómenos en diferentes dominios del campo empresarial, en las que existen muchas variables y partes interconectadas, dejan a los especialistas en la materia desprovistos de explicaciones o fórmulas enlatadas para conducir sus negocios. Un ejemplo de ello son las empresas multilatinas. Estas organizaciones latinoamericanas trabajan en numerosos países que tienen distintas divisas, contextos legales y culturas,  por lo tanto, abarcan mercados que poseen una gran multiplicidad de comportamientos.

El carácter de ambiguo del mundo VICA deviene de la gran variedad de interpretaciones que se pueden tener de un mismo fenómeno, lo cual contribuye a una gran indeterminación acerca del estado de las cosas.

¿Cuál es la oferta del coaching ontológico para un mundo VICA?

En un mundo VICA, el Coaching Ontológico toma importancia ante la necesidad de combinar lenguajes y comportamientos diferentes. ¿Quién debo ser para sacar el máximo de oportunidades en un mundo tan fluctuante? ¿Cuáles son los líderes y los equipos de trabajo que necesita el mundo VICA? ¿Cómo observa mi producto un cliente de Argentina y con qué diferencias, uno de México? ¿Cuál es el lenguaje más acertivo a usar? Sin dudas, éstas y otras preguntas fundamentales pueden ser respondidas por un trabajo de coaching dentro de las empresas.

El mundo VICA necesita un estado de ánimo de flexibilidad y apertura: el coaching puede asistir a reconocerlo y a generarlo. El desarrollo personal tendrá que ver con crear sensibilidades y destrezas que permitan la adaptación y el cambio para lograr una ventaja competitiva en el mundo. ¿Cómo confiar en uno y en sus capacidades personales en un mundo incierto? Aquí se tornan imprescindibles las competencias conversacionales de las que habla Echeverría.

El coaching ontológico es una invitación al descubrimiento, a darnos cuenta que somos ciegos en áreas donde “no sabemos que no sabemos”. Nos permite mirar el futuro como un fenómeno que puede ser diseñado a cada instante.  Nos asiste a distinguir que nuestros pensamientos son sólo nuestra mirada particular de ver al mundo y no una verdad absoluta. También a examinar nuestras fronteras morales como decisiones personales.

El desafío es aceptar lo que ya no puede ser cambiado y relacionarnos con nuestro mundo emocional y actitudinal sabiendo que podemos transformarlo. En definitiva, todo está a la distancia de una conversación” porque generamos nuestras realidades a través del lenguaje.

Escrito por: Ángela Kohashi y Guillermo Ruiz Braga, directores de La Red Coaching.

Angela Kohashi
Farm. Ángela Kohashi, Coach Ontológico Profesional
Lic. Guillermo Ruiz Braga
Lic. Guillermo Ruiz Braga, Coach Ontológico Profesional