¿Cómo es una conversación de Coaching?

¿Qué te gustaría trabajar en esta conversación? Suele ser la primera pregunta que hago a mis coachees durante una sesión de Coaching. Las respuestas pueden ser variadas y diversas.

Normalmente el coachee (cliente) llega a la sesión porque hay algo en su vida que siente que no está funcionando y quiere cambiar. Pero además de esto, siente que ya probó distintas alternativas y nada le funcionó. Generalmente el coachee pide coaching cuando llega a un punto en el que no ve salida o no está pudiendo ver nuevas posibilidades para hacerse cargo de lo que le pasa.

A partir de lo que trae el coachee, empiezo a hacer preguntas para lograr, en una primera instancia, un acuerdo de coaching donde clarifiquemos qué se quiere llevar tanto del proceso de coaching como de esa sesión en particular.

Finalizado el acuerdo comienza una etapa de exploración donde como coach aplico una escucha activa que me permite escuchar no sólo lo que dice el coachee, sino un poco más allá. Esa escucha activa me posibilita hacer preguntas poderosas que van llevando al coachee a la reflexión y al aprendizaje.

En algunos momentos puedo ofrecerle al coachee mi interpretación sobre lo que estoy escuchando, o podemos hacer algún ejercicio corporal, emocional o lingüístico a fin de contribuir a que el coachee expanda sus posibilidades.  En ningún momento aconsejo o le digo lo que tiene que hacer pues parto del supuesto de que sólo él es quien sabe lo que es mejor para su vida…simplemente hay cosas que no está pudiendo ver. Mi función como coach es facilitarle ese cambio de mirada.

La conversación pasa por distintos momentos y “ritmos” en los cuales se va produciendo una especie de danza entre el coach y el coachee. Ambos estamos creando juntos una relación de coaching basada en la confianza. Para mí cada sesión tiene algo de magia pues se produce una alquimia, una transformación en el otro a partir de lo conversado.

Finalmente, ya llegando al final, invito al coachee a diseñar sus próximas acciones a partir de la nueva mirada que consiguió.

Al final de la conversación el coachee suele lucir diferente. Sale transformado. Sus limitaciones cayeron y surgió un nuevo observador, más poderoso y con mayores posibilidades para crear una vida que merezca ser vivida. Y es especialmente ahí cuando encuentro pleno sentido y satisfacción en lo que hago.

Por: Lic. Pía Andújar
Master Coach Profesional avalada por AACOP y FICOP
Directora de Coaching para la Conciencia