El Lic. en Psicología y reconocido Master Coach por la Asociación Argentina de Coaches Ontológicos Profesionales (AACOP) y Master Coach Internacional por la International Coach Federation (ICF), Marco Leone, nos regala su mirada respecto a un fenómeno que día a día crece a pasos de gigante, en una entrevista exclusiva para La Red Coaching.

…“Creo fundamental que hagamos primero una distinción de la palabra coaching, lo que puede ser de valor y evitar algunas confusiones comunes. El coaching es tres cosas al mismo tiempo:

Es un fenómeno. Le pertenece a los seres humanos por tener lenguaje, por hablar y escuchar, por vivir en relaciones que surjen de conversaciones y como fenómeno, se sustenta en nuestra capacidad para hacernos preguntas, cambiando nuestra manera de mirar una situación para que,  a partir de esa reflexión, cambien nuestras acciones. Podemos decir que hay coaches “innatos” que practican el preguntar, el cuestionar, el abrir mundos de posibilidades a otros, a partir de conversar con ellos, no necesariamente habiendo estudiado coaching o ejerciéndolo como profesión.

Además, es un modelo. O mejor dicho, puede ser ejercido desde una infinidad de modelos o cosmovisiones. Según qué interpretación hagamos del ser humano, cómo lo definamos, será entonces qué tipo de prácticas utilizaremos, sustentadas por las bases del modelo que elijamos como punto de partida para la observación y la intervención. El que nosotros usamos es el modelo “ontológico”, diseñado por el Dr. Fernando Flores.

Finalmente, el Coaching es una profesión, con prácticas y maneras particulares de evaluar la efectividad de sus intervenciones y con un código de ética que la sustenta. En virtud de honrar esta práctica profesional es que existen asociaciones – AACOP en Argentina – y varias internacionales como ICF, a la que pertenecemos y que usamos como referente de evaluación de competencias profesionales.

Entonces, la identidad del Coaching no tiene que ver solo con el modelo o la práctica que la sustenta. Si tomamos como ejemplo a la medicina, podemos observar que la medicina es la ciencia que tiene como objetivo el encontrar caminos para sanar, para curar una enfermedad o una dolencia. Existe porque existen la salud y la enfermedad, la vida y la muerte, como fenómenos existenciales de nuestro vivir como seres biológicos y finitos. Dentro del fenómeno de la medicina existen diferentes prácticas, algunas profesionales y otras pertenecientes a tradiciones culturales pero no necesariamente científicas. Por ejemplo, cuando  una abuela trae el paño frío para alivianar la fiebre de su nieto enfermo también está en el fenómeno del sanar o curar, en el sentido de que es su inquietud aportar a la recuperación del bienestar de su nieto. Lo que no está haciendo es práctica profesional, porque no fue a la universidad, porque eso que ella hace no se llama “alopatía” , “homeopatía”, etc. Pero esto no significa que no está dentro del fenómeno de la medicina, aunque no la llamamos “médico”, sino que justificamos que sabe algunas cosas sobre cómo curar ciertas dolencias, porque es nuestra “abuela”.

Por eso, es importante definir qué es el Coaching como fenómeno. Tomaremos a Fernando Flores como referente para proponer una forma de explicación: “El coaching como fenómeno es la habilidad de despertar sensibilidad en el otro sobre las conversaciones que lo convierten en quien es y el efecto que esas conversaciones tienen en su vida. De esa forma coach y cliente co-crean mundos de posibilidad que antes no existían”. 

Concluimos entonces en que el Coaching como fenómeno no es una metodología, aunque existen un montón de prácticas de Coaching con sus métodos particulares. El fenómeno tiene que ver con la vida, con la existencia de algo, abarcando varias prácticas y a veces varias profesiones. El modelo es la manera particular en que interpreto el fenómeno y desde un modelo puedo producir una profesión como una práctica social reiterada y repetida, que ofrece un servicio a partir de determinados estándares y determinados criterios de evaluación. Las profesiones y los modelos no determinan al fenómeno. La Ontología del lenguaje no define lo que es el Coaching, existen psicólogos que hacen terapia desde el modelo ontológico y no hacen Coaching. Así, las prácticas profesionales dependen del modelo, si el modelo cambia se ponen en juego las prácticas, pero no al fenómeno en sí mismo.

Resumiendo, podríamos decir que El Coaching como fenómeno es un gran paraguas desde donde se pueden armar distintos modelos, a partir de los cuales se ejecuta la práctica profesional. El desafío que tenemos todos aquellos interesados en la práctica profesional del coaching es poder distinguir cuál es el fenómeno detrás de cualquier modelo o cualquier práctica. Quien pueda abrazar ese fenómeno, puede mantenerse abierto a escuchar y aprender desde otros modelos y formas de hacer la práctica profesional”…