Primavera. Ciclos, cambios, nuevos brotes … ¿Qué podemos aprender de esta estación del año? ¿Cuáles son las transformaciones, que como los animales y plantas en primavera, elegimos atravesar para tener un vida plena? La nueva columna de Angela Kohashi

El celular empieza desde temprano en la mañana a recibir mensajes de “¡Feliz Primavera!”. Varios grupos de amigos me invitan a reuniones “para celebrar la primavera”…. ¿Por qué tanto alboroto con esta estación del año???. Amo el frío -mi querido lector- vivo cerca del trópico y en primavera y verano, ¡muero de calor!. Salgo del estado predictivo y en automático de mi cerebro y me dispongo a aprender de la naturaleza.

¡Llegó la primavera!

En la primavera, la mayor exposición a la luz solar y el aumento de lluvias producen cambios maravillosos. Estos cambios hacen que ésta sea la estación del año con mayor interacción social entre las especies. ¿De cuántas otras maravillas somos testigos en primavera? Los animales que hibernaron durante el otoño salen del encierro; se produce la metamorfosis de los insectos que los convierte de larva en adulto apto para reproducirse. Muchas especies cambian su plumaje y pelaje para hacerse más atractivos y entrar en relación.

¿Cuál es la metamorfosis que en esta etapa decido atravesar?

¿Cuál es es capullo que debo abandonar para expandir mis alas y volar? ¿Cuáles, las relaciones que elijo cultivar? Pienso en aquellas conversaciones que tengo pendientes con mis afectos, aquellas que hoy me comprometo a abrir para hacer de mis relaciones más fuertes, sanas y más cabalmente sinceras. Y sin dudas, evoco también aquellas conversaciones que debo declarar completas y cerradas para vivir en la aceptación y la paz. ¡Ay, primavera, sin dudas te abrazo y te integro!

Vivimos en un mundo de ciclos y de cambios.

Nuestro futuro no es necesariamente la repetición de nuestro presente. El futuro no ocurrió aún. Nuestro futuro es diseño. El gran maestro Fernando Flores dice que “la gente crea el futuro en los compromisos que hacen entre sí y las acciones que emprenden juntos”. Y continúa: “Para la mayoría de los acontecimientos y situaciones que nos hacen caer en malos estados de ánimo, siempre tenemos una salida: tomar acción junto a los demás”. ¿Qué mejor momento para tomar esta decisión que en primavera?.

Tiempo de florecer, mi querido lector. De visionar el futuro que queremos para nuestras vidas y accionar solos y con otros. Tiempo de revisar los juicios que nos mantienen en estados de ánimo de agobio, de desazón y resignación y crear nuevos brotes mentales para construir la manera de ser y la identidad personal que nos permita vivir en plenitud.

No es fácil -escucho detrás- ¿y qué en su primeros pasos, lo es?

Quizás, simplemente, se trate de que no sabemos, de que somos yemas incipientes en el tema. La construcción requiere de compromiso y recurrencia. Nadie espera que una planta recién germinada dé frutos. ¿Por qué entonces esperar saber hacer en nuestros primeros intentos?. Hacer, reflexionar, hacer, reflexionar, hasta que salga. Con paciencia, con misericordia y con genuino compromiso. Pidiendo ayuda. Creciendo con otros. El cambio que deseamos producir en nosotros debe ser lo suficientemente seductor como para impulsarnos a atravesar todos los retos.

Un mundo lleno de flores será nuestro premio. Un mundo inundado de dulces aromas, pleno de colores, de autoestima y autorrespeto en crecimiento. Acción mata relato. La oruga atraviesa su canal, con esfuerzo, paso a paso, y surge fortalecida convertida en mariposa.

Sea cual fuera tu brote, ¡a cultivarlo!. ¡Que nazca, que brille, que ilumine al resto de los brotes!

¡Feliz primavera!

Angela KohashiColumna escrita por Angela Kohashi

Coach Ontológico Profesional

Farmacéutica

Miembro Directivo de la Red Coaching

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