Ante momentos claves de nuestras vidas, cumpleaños, casamientos, logros curriculares, nos surge espontáneamente el desear “felicidad”. Pareciera que con este deseo, alcanzamos el cúlmine de nuestros mejores deseos, pero ¿y si hay un camino más satisfactorio que la felicidad?. ¿Y si encontrar nuestros “sentido de la vida” fuera la clave?
Vivimos en un paradigma en el que la búsqueda de la felicidad pareciera ser lo que nos motiva a vivir. Nos lanzamos a conseguir el trabajo perfecto, la pareja perfecta, la casa perfecta, el cuerpo ideal para ser felices pero ¿conseguimos ser felices en el medio de esta búsqueda? ¿Qué necesitamos para sentirnos felices? ¿Qué es la felicidad? ¿Será lo mismo ser felices que tener una vida con sentido?

El sentido de la vida

El sentido de la vida está profundamente mezclado con las concepciones filosóficas y religiosas de la existencia. Afecta a muchas otras cuestiones tales como el valor, el propósito, la ética, el bien y el mal, el libre albedrío, la existencia y -en tal caso- las concepciones de Dios, el alma y el más allá. El hombre a través de las artes también ha dedicado extensos espacios para manifestarse sobre el tema. Mucho se ha escrito e investigado sobre “el sentido de la vida”. En este artículo, nos inspiramos en el pensamiento de la escritora Emily Esfahani Smith sobre la felicidad y el sentido de la vida. Para Emily, la felicidad es algo que va y viene, una emoción que dura sólo de momentos, en cambio, el sentido de la vida es más profundo, que nos aferra a algo más grande.

¿Cómo podemos entonces vivir una vida con más sentido?

A través de cuatro pilares:

  • Sentido de pertenencia. Participar de relaciones donde seas valorado por quién eres y dónde valoras a los otros por quiénes son. No se trata del espejismo de pertenecer porque “creemos u odiamos lo mismo”. El verdadero sentido de pertenencia proviene del amor, vive en momentos entre individuos y es una elección.
  • Propósito de vida. La clave está en usar tu fortaleza para servir al prójimo. El propósito de tu vida está más relacionado a lo que das que a lo que recibes. Responde a la pregunta ¿por qué me esfuerzo? Nos motiva a vivir, nos impulsa a continuar.
  • Trascendencia. Son momentos en los que te sentís por encima del bullicio de la vida diaria, donde el “yo” se desvanece y te conectás con una realidad superior. Puede ser a través del arte, de la fe, de lo que a vos te haga sentido.
  • La forma en la que nos contamos la historia de nuestras vidas. Crear una narrativa de los eventos de nuestras vidas nos trae claridad, nos ayuda a entender cómo nos convertimos en quiénes somos. Lo que pocas veces notamos es que nuestra vida no sólo es una lista de acontecimientos, sino que también somos los autores de cómo contamos nuestra historia. Hoy podemos abrirnos a la posibilidad de reinterpretar nuestras vivencias.

¿Qué hace que las personas cambien sus historias?

Algunas personas pueden cambiar sus historias por sí solos, otros con la ayuda de un terapeuta y aquí es dónde consideramos a la disciplina del coaching como un aporte valioso. “Nos constituimos en quiénes somos a través del lenguaje”. Entonces,  ¿Qué posibilidades pude generar a partir de lo que me pasó? ¿Qué nuevos mundos pude crear para mí y para los otros a partir de eso que en algún momento sólo consideré como una “desgracia o algo malo”? ¿En qué persona me convertí gracias a la circunstancia que viví? Se trata de contar lo que nos pasó desde una mirada cargada de redención, crecimiento y amor. Redimir “lo malo” por “lo bueno”.

Sabemos que reinterpretar nuestra historia puede ser un proceso largo y doloroso. Todos hemos sufrido, todos hemos luchado. Pero abrazar nuestros recuerdos dolorosos puede aportarnos aprendizaje y sabiduría. Puede llevarnos a encontrar ese Bien que nos sostiene.

Vivir una vida con sentido es un proceso continuo. A veces podemos salirnos del camino, perder nuestras fuerzas pero tener un sentido en nuestras vidas nos da justamente lo necesario para “arremangarnos” y seguir construyendo.

¡Buena vida para tí!

Por Angela Kohashi para La Red Coaching