Todas las personas tenemos un potencial que la vida empuja a actualizar. La plenitud que buscamos ya está dentro de cada uno de nosotros, la felicidad en la vida no depende de factores externos, sino de la respuesta que damos a esos factores. En este sentido hay dos tipos de respuestas, las condicionadas y las creativas. Las respuestas creativas nacen de la conciencia, de saber quién soy verdaderamente, y no de la necesidad de aparentar algo que no somos.

¿Sientes en ocasiones que interpretas papeles falsos que no te corresponden? No hay mayor atrevimiento que ser tu mismo, actuar sin interpretar un papel que no deseas y dejar de ponerte máscaras diferentes según con quién trates.

El primer paso para ser auténtico es darte cuenta de quién eres, si la vida que vives es como quieres, o está basada en un guión impuesto desde fuera. Vivimos en una sociedad que demuestra un profundo déficit de autenticidad, donde lo trágico no es que ocultamos lo peor de nosotros mismos, lo cual puede ser comprensible, sino que también ocultamos lo mejor. A veces no somos auténticos porque desde pequeños hemos recibido el mensaje de no aceptarnos tal y como somos. La educación establece unos patrones de relaciones familiares, sociales y culturales que van configurando un determinado comportamiento muy distinto al de la persona que realmente somos. Dependerá de cada uno el tipo de pregunta a hacerse para plantearse si realmente se es como uno quiere, si sigue sus valores e ideas de vida. Estas cuestiones no pueden ser impuestas desde fuera, deben salir de dentro de cada uno.

Nadie es auténtico si no admite o integra el fracaso en su vida. Cuando aceptas un fracaso aprendes de el y aprovechas la experiencia vivida en otra ocasión. En el momento que aprendes de los fracasos, ofreces a la gente que te rodea esa experiencia, y estás ayudando a mejorar tu entorno. Liberarse de las expectativas y hacer las cosas viviendo como quieres, sin buscar nada a cambio, te lleva a la autenticidad.De esta forma, pasarás a ser más libre, más independiente de la crítica y del juicio de los demás. Tendrás relaciones más genuinas y acordes a tu forma de ser ya que atraemos lo que somos. Cuando actuamos fingiendo ser otra persona estamos minando por dentro nuestra autoestima y bienestar. El mayor beneficio que te da tu autenticidad es el vivir tranquilo contigo mismo, algo que se reflejará en todos los ámbitos de tu vida.

A continuación te presento un sencillo ejercicio práctico que te puede ayudar en la búsqueda de tu autenticidad:

1.Coge papel y bolígrafo. Déjate llevar y piensa en cuatro o cinco momentos de tu vida en los que fuiste especialmente feliz (aquel verano que no olvidas, tus éxitos a nivel profesional, sentimental…cualquier cosa que al recordarla sientas que te llenó de felicidad y de la que guardas un recuerdo imborrable).

2. Por cada uno de estos recuerdos describe cada elemento que formaba aquel momento. Pasa al detalle e intenta recordar con la mayor precisión posible aquella experiencia. Recuerda que hacías, con quién estabas, como actuabas con los demás, porqué lo hacías, que aprendiste, que te gustaba especialmente, analiza al detalle aquella experiencia. Cuantas más escenas tengas y más detalles sobre estas más fácil será obtener un resultado en el ejercicio.

  1. El objetivo final es buscar la estructura común. De todos los elementos que has recordado piensa que es lo que aparece en casi todos (podrían ser que se repitieran personas, lugares,situaciones,etç). Si juntas estos elementos verás de forma muy clara cual es tu propósito o tu forma de vivir más auténtica, cosas que te hicieron sentir con especial intensidad y situaciones en las que te sentías plenamente realizado. Este ejercicio es una brújula para elegir escenas y caminos que te aporten lo que de verdad quieres en tu vida.

Busca tu autenticidad y no intentes ser perfecto a ojos de los demás. Reconócete como eres con tus cosas buenas y malas, potencia tu parte positiva y mejora lo que consideres que debes cambiar. Al final la gente se queda con las cosas que haces, no tanto con lo que cuentas, la mejor actitud es la de hacer las cosas predicando con el ejemplo.

Fuente: https://ansiedadepositividad.wordpress.com/2013/12/15/vivir-desde-la-autenticidad/