Cuando los hechos se convierten en posibilidades para los negocios

En el mundo organizacional las afirmaciones son claves al momento de tomar decisiones. Si como líder debo decidir qué unidades de negocio lanzar a un mercado, deberé acudir a ellas, porque configuran la información relevante para resolver. Por ejemplo: cuál es mi competencia, cuál es riesgo medido en términos financieros, cuál es la rentabilidad esperada.

Cuando hablamos de afirmaciones, nos referimos a las herramientas que tenemos disponibles para definir la información del contexto real en el que nos encontramos. Para poder planificar objetivos, es necesario conocer dónde nos encontramos y con qué contamos.

Cuando la meta a alcanzar tiene que ver con las formas de comunicarnos y coordinar acciones con otros en una empresa, las afirmaciones juegan un rol fundamental a la hora de diseñar conversaciones efectivas, que permitan manifestar pedidos concretos, hacer reclamos eficientes y realizar los acuerdos necesarios.

Una afirmación consiste en describir hechos precisos y someternos a la responsabilidad de dar prueba de lo que estamos afirmando.

Las afirmaciones son la base de una opinión con fundamento. Si yo digo que no me parece un buen momento para lanzar un negocio, deberé argumentar mi criterio, por ejemplo: el volumen de operaciones en el rubro ha disminuido un 15%, la competencia tiene el 80% del mercado fidelizado, la tasa de interés del financiamiento supera la rentabilidad esperada.

Por el contrario, quienes no pueden distinguir estas herramientas del leguaje, pueden caer en la trampa de emitir sus opiniones como si fueran realidades.

Las organizaciones comúnmente caen esta trampa del lenguaje, que habitualmente cierra posibilidades de cambio y crecimiento.

Un conocido caso fue lo ocurrido con la compañía Kodak, cuando decidieron aferrarse a una interpretación sin fundamento, “las personas siempre van a preferir el rollo”, sin poder distinguir los hechos del contexto y los indicadores que mostraban hacia donde se dirigía el mercado.

Hay quienes dicen que en Argentina sólo tienen dinero y oportunidades las personas corruptas, los políticos y acomodados del poder…  ¿Es posible fundar esta mirada, en todo caso, es posible fundar el juicio contrario?.

Cuando el lenguaje trasciende el contexto organizacional

Las personas ven el mundo de una manera diferente, entonces confundir una interpretación con una afirmación, nos conduce a la intolerancia de quienes creen que su mirada es la correcta y cualquier discrepancia es una excusa para la confrontación.

En conclusión, el mundo en el que vivimos depende del fundamento que seamos capaces de dar a nuestras interpretaciones, para determinar con claridad lo que verdaderamente estamos dispuestos a cambiar o a crear.

Por Guillermo Ruiz Braga,

Lic. en Administración de Empreasa Coach Ontológico Profesional.