No podemos tratar a la pandemia como un enemigo

Pandemia

La pandemia nos ha enfrentado con aquellas situaciones que requieren de nosotros una mirada sincera. Ya no tenemos excusas para dilatar o mirar hacia otro lado. Semanas enteras encerrados con esa pareja con la que desde hace años no converso plenamente, con los hijos a los que me cuesta escuchar, con la soledad que tanto duele y aprieta.

Pandemia reflexiva

“Estamos no sólo en un presente histórico particular, sino que, además, estamos humanizados por la tecnología, que nos permite estar conversando a grandes distancias”, dice Humberto Maturana, de 91 años, a través del teléfono. “Ahora va a depender de qué queremos hacer con la tecnología en las circunstancias que estamos viviendo: podemos conversar para ponernos de acuerdo o podemos conversar para pelearnos.

Esto nos lleva a darnos cuenta de que somos humanidad, no somos seres aislados, por lo tanto, tal vez nos pueda inspirar a un vivir de conversaciones para colaborar y en el deseo de convivir en forma honesta”, dice.

Humberto Maturana

¿Quién es Maturana?

Humberto Maturana y Ximena Dávila

Humberto Maturana es Doctor en Biología de Harvard y académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile. En tiempos de cuarentena por la pandemia del coronavirus, Maturana junto a la bióloga Ximena Dávila, ofrecieron el seminario Pandemia Reflexiva. Sortearon virtualmente el aislamiento y se conectaron con 5.000 mil personas. Junto con la rápida expansión del virus, el rol de las tecnologías acaso sea lo que distinga a este momento de otras epidemias, como la tuberculosis que contagió al biólogo a los 12 años. Ahora responden a esta conversación juntos, entrevistados por un diario chileno.

“No podemos tratar a la pandemia como un enemigo”

“Si entendemos la legitimidad de la cuarentena, no tenemos problemas con ella. A mí no me limita mi libertad, porque mi libertad no depende de las restricciones, porque yo entiendo perfectamente el valor de la cuarentena”, dice.

Humberto Maturana

¿El combate con el virus podría calificarse como una guerra? ¿El virus es un enemigo?

HM: ¿Qué es un enemigo? Es un agresor que nos ataca directamente a nosotros, intencionalmente; es un suceder diferente que aparece allí y que no es coherente con la forma en que queremos vivir. No podemos tratar a la pandemia como un enemigo. Tenemos que entender que la única forma de deshacernos de ella no es destruyéndola, sino generando la distancia que la evita.

Sin propósito no hay inteligencia

HM: El virus no es inteligente, no tiene propósito. El virus encuentra una célula, se mete adentro y la célula produce más virus. La inteligencia consciente implica intencionalidad y el virus no la tiene. Somos nosotros los que tenemos que ser inteligentes para entender cómo opera la presencia del virus, no desde la intención sino desde sus características. Y para entender qué nos pasa y cómo resolvemos esto entre nosotros, tenemos que ponernos de acuerdo para que el virus deje de estar presente generando desarmonizaciones en la vida.

XD: Yo entiendo que se lo distingue como inteligente porque es silencioso, se reproduce, es plástico. Pero es quien lo observa el que le achaca inteligencia.

¿Cuál es la responsabilidad que nos cabe en esta crisis?

XD: La responsabilidad que tenemos se relaciona con la forma en la que vivimos, cómo nuestro modo de vivir nos desarmoniza a nosotros y a nuestro entorno vital. Esta reflexión aplica al Covid-19 y también a otros virus.

HM: Para que esta situación desaparezca, tenemos que concentrarnos en entendernos y en generar espacios de colaboración. El virus no está orientado hacia nosotros de manera negativa. Él hace lo suyo: entra en la célula y la célula produce más virus, eso es todo. Y en ese proceso el organismo se desarmoniza. Hay que evitar que el virus siga dando vueltas para poder recuperar la armonía.

Compartir y colaborar

De niña, la madre de Humberto Maturana vivió en una comunidad aimara. Cuando era ya mayor, él le preguntó qué era lo que más había aprendido allí: “A compartir y colaborar”, fue su respuesta. “Eso quiere decir que hay culturas en las cuales lo central es la colaboración. Nosotros podemos vivir así, a no ser que se nos meta la ambición, la envidia, el deseo de destruír al otro. No podemos tener una convivencia armónica si no estamos dispuestos a convivir en el respeto común, la colaboración y la honestidad”, afirma.

¿La pandemia ha favorecido la solidaridad?

XD: Para mí esta pandemia nos lleva al corazón del dolor humano. Cuando algo te toca a tí en tu vivir, despiertas. Cuando (el dolor) está cerca de uno, hace un cambio brutal. Lo que ha hecho este dolor que viene empaquetado en pandemia es que nos miremos al espejo.

Lo importante es que seamos capaces de mirarnos. El virus no nos obliga a mirarnos, incluso puede pasar que nos rechacemos.

Humberto Maturana

HM: Lo interesante es que tengamos la sensibilidad de mirarnos y darnos cuenta de que llegó el momento de escucharnos, que las quejas que teníamos sobre la convivencia son verdaderas. Que en el fondo no estamos haciendo lo que quisiéramos hacer, porque no estamos generando bienestar en la convivencia.

Ustedes plantean una convivencia basada en la colaboración en lugar de la competencia, ¿esta pandemia podría brindar la oportunidad de hacer un cambio en esa dirección?

XD: Sería maravilloso. Ayer nos llamaba un amigo de Brasil y nos decía que nosotros hace más de 20 años tenemos la misma narrativa, y ahora es la gran oportunidad.

HM: Si compites, tienes que anular al otro para hacer lo tuyo. El neoliberalismo mete el concepto de la competencia y es contrario al respeto y la colaboración. Competir es negar al otro, y lo niego desde mí, no desde la naturaleza o de la calidad del hacer.

¿Han sentido temor?

HM: El tema es delicado, pero si uno sabe lo que tiene que hacer, no tengo nada que temer. Tengo que moverme en la tangente relacional en la cual evito los contagios.

XD: Estamos bien, preocupados de no contaminarnos y que no se contamine la gente que queremos.

¿Son optimistas respecto de la resolución de esta crisis?

XD: Tenemos dos caminos, o cambiamos nuestra mirada y seguimos adelante o la humanidad se termina.

HM: Preferimos seguir adelante con otra mirada, por lo tanto, colaboramos para que ésto se detenga.


Fuente: