Oscar Anzorena Es Master en Programación Neurolingüística. Se capacitó en “Psicología Guestáltica” en el American Psychological Institute, California, USA, en “Ontología del Lenguaje” con Rafael Echeverría, en “Biología del Conocimiento” con Humberto Maturana, en “Constelaciones Sistémicas” con Eduardo Fain y en “Psicología Transpersonal” en el Centro Transpersonal de Buenos Aires.

Está certificado como “Master Coach Profesional” (MCP) por la Asociación Argentina de Coaching Ontológico Profesional, como “Professional Certified Coach” (PCC) por la International Coach Federation y como “Master Coach Ontológico Acreditado” (MCOA) por la Federación Internacional de Coaching Ontológico Profesional.

Tenemos el placer de contar con su presencia en La Red Coaching, en esta ocasión, contándonos sobre su historia, sus trabajos y su mirada en algunos temas de  interés referidos al Coaching Ontológico.

Entrevista:

¿Cuál es tu historia con el Coaching?

…Para hacer un poco de historia, te cuento que yo vengo de la consultoría organizacional y que durante la década de los 90 participé de varios procesos de cambio organizacional de importantes empresas. De todas esas experiencias fui sacando la conclusión de que en el ámbito de la consultoría teníamos importantes herramientas de intervención para gestionar cambios al nivel de las estructuras, los procesos y los procedimientos de las empresas, pero que no teníamos ni idea de cómo acompañar y facilitar los procesos de transformación personal que demandaban esos cambios organizacionales. Esto muchas veces generaba situaciones traumáticas e inclusive hacía que estos procesos de cambio se vieran frustrados, aunque sea parcialmente.

En esta búsqueda de encontrar herramientas que me permitieran acompañar a las personas en sus procesos de aprendizaje y cambio, estudié PNL y luego me encontré con el Coaching. Cuando en mi formación como Coach Ontológico comencé a hacer las primeras prácticas de coaching, supe con certeza que había “llegado a casa” y que era a esto a lo que me quería dedicar el resto de mi vida.

¿Y cómo siguió ese camino?

Después de un tiempo de ejercer como coach, tuve el impulso de transmitir los conceptos de esta disciplina y, como yo era docente universitario desde hacía bastante tiempo, comencé a dictar un curso de “Posgrado en Coaching Ontológico” en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Lo hice durante 4 años, del 2004 al 2007 inclusive. En ese momento decidí que quería realizar la formación en mi consultora: “DPO Consulting – Desarrollo Personal y Organizacional”. Hasta ese momento, en la consultora brindábamos servicios de consultoría, coaching y capacitación in company. A partir del 2008 nos mudamos a una oficina con un hermoso salón para dar capacitación y comenzamos a realizar nuestro propio programa de formación en Coaching Ontológico. Así nació lo que hoy es la “Escuela de Liderazgo y Coaching” de DPO Consulting y que actualmente tiene más de 120 cursantes.

¿Cómo fue el proceso de evolución de la Escuela?

Fue apasionante y muy enriquecedor en muchos aspectos. En un principio nuestra formación en coaching tenía una duración de 9 meses, ya que esa era la tradición de los programas que daban Echeverría y Olaya, pero al poco tiempo de andar comenzamos a vislumbrar que la formación lograba generar un profundo proceso de desarrollo y transformación personal, pero no llegábamos a los estándares de competencia profesional que considerábamos necesarios. El primer paso para avanzar en este sentido fue certificar nuestro programa en la ICF (International Coaching Federation) e incorporar el modelo de las 11 competencias del coaching profesional.

Coincidente y paralelo con este proceso, la AACOP (Asociación Argentina de Coaching Ontológico Profesional) estableció una serie de parámetros, estándares y una duración de dos años para los programas avalados. Es así que extendimos a dos años la duración de la Carrera en “Coaching Personal y Organizacional” y actualmente la misma cuenta con el aval, además de la ICF, tanto de la AACOP como de la FICOP (Federación Internacional de Coaching Ontológico Profesional).

¿Cómo puede el Coaching Ontológico ayudar a las personas y a las empresas?


Así como la Psicoterapia trabaja en el área de la salud mental y en el dominio del sufrimiento humano, el Coaching Ontológico es una profesión orientada al desarrollo del potencial humano.

Los procesos de Coaching están enfocados a expandir la capacidad de acción y el mejoramiento de los niveles de desempeño de las personas, ayudando a superar las trabas y resistencias que limitan sus comportamientos y dificultan la concreción de sus objetivos. El Coaching hace foco en la acción para alcanzar los resultados que la persona está comprometida a lograr, pero que no está obteniendo.

Desde el Coaching Ontológico interpretamos que una de las formas más eficaces de ampliar y potenciar nuestra capacidad de hacer, es observando y transformando nuestra particular forma de ser (o de estar siendo). Esto es, la manera en que percibimos, analizamos e interpretamos las circunstancias que nos rodean, el modo en que valoramos nuestra identidad, lo que juzgamos como posible o imposible realizar, las creencias y los valores que sustentan nuestro accionar. En estos procesos de facilitar el despliegue de la potencialidad de las personas, el  rol del Coach Ontológico no es solamente el de acompañarlas hacia el logro de sus objetivos, sino también el de promover el autoconocimiento, la realización personal y el desarrollo de sus niveles de conciencia.

¿Qué necesita saber una persona a la hora de contratar a un Coach?


En la medida en que el Coaching Ontológico ha ido avanzando y se ha consolidado como profesión, en forma simultánea los posibles clientes o contratantes de un coach, tanto personas como empresas, se han ido informando de cuáles son los requisitos y calificaciones que deben tener en cuenta a la hora de contratar un coach.

Hay dos elementos que los coaches pueden exhibir como validación de su formación y trayectoria. La primera es el aval que tiene la Escuela que lo certificó y la segunda es si ha tenido un desempeño profesional en el que ha logrado la certificación por parte de alguna de las Asociaciones o Federaciones a nivel nacional o internacional. Tanto la ICF, la AACOP como la FICOP tienen diferentes niveles de certificación en base a la trayectoria y al desempeño profesional de cada coach. El de “Master Coach” es el nivel más alto de calificación en las 3 asociaciones.

¿De qué se trata tu libro “Teoría y práctica del Coaching Ontológico Profesional”?

El libro se plantea el desafío de brindar una visión integral de la práctica profesional del Coaching Ontológico. Pretende ser un aporte para quienes se interesen en conocer no sólo la teoría que sustenta nuestra profesión, sino también el devenir específico de la práctica del Coaching Ontológico Profesional.

El libro parte de la base de que la profesión del Coaching Ontológico se sustenta en tres grandes pilares que se relacionan e interconectan entre sí: el marco conceptual, las características de la práctica profesional y las competencias profesionales que se requieren para desempeñar dicha práctica. Partiendo de este supuesto teórico, plantea su desarrollo en tres partes:

1° parte: Marco conceptual que sustenta la práctica del Coaching Ontológico

2° parte: La práctica del Coaching Ontológico Profesional

3° parte: Habilidades y actitudes del Coach Ontológico Profesional

 

¿Qué desarrolla cada una de estas partes?

La primer parte presenta una mirada global sobre los distintos aspectos en los que se basa el “marco conceptual” del Coaching Ontológico. El marco conceptual implica la visión que tenemos acerca del ser humano. El posicionamiento que adoptamos frente a la problemática del acontecer y el devenir de las personas, su capacidad de acción, sus posibilidades de aprendizaje y transformación, y su enfoque ético entre otros aspectos, constituyen la base del modelo conceptual y, por lo tanto, condicionan profundamente la capacidad de acción del coach y su estilo de intervención.

A partir de la idea de que el marco conceptual da lugar a una particular manera de entender y llevar a la práctica el quehacer profesional, en la segunda parte se desarrollan las distinciones, los procesos, y las herramientas específicas que caracterizan la práctica del Coaching Ontológico Profesional. Y dado que uno de los aspectos distintivos del enfoque conceptual es que plantea como objetivo del proceso de coaching lo que denominamos el “cambio de observador” y el aprendizaje transformacional, desarrolla cuál es la estructura y la secuencia de las etapas de una sesión de coaching que posibiliten la intervención ontológica.

Esta especificidad de la práctica del Coaching Ontológico, lleva implícito el hecho de que el coach debe adquirir y desarrollar un conjunto de competencias profesionales que le posibiliten conducir en forma efectiva los procesos de coaching. En función de esto, la tercer parte del libro está enfocada a plantear cuáles deben ser las “Habilidades y actitudes del Coach Ontológico Profesional”. Esto, si bien está desarrollado desde mi particular perspectiva, tomo como base y referencia a las “7 Competencias” de la AACOP y a las “11 Competencias” de la ICF.

Por último, ¿qué le dirías a quien se plantea la posibilidad de realizar una formación en Coaching?

Le diría que no lo dude, ya que la formación en Coaching Ontológico es una experiencia única que conlleva un profundo proceso de crecimiento y transformación personal. De hecho, no sólo se forman quienes se plantean ejercer profesionalmente como coach, sino también hay muchas personas que realizan la formación en busca de herramientas que le posibiliten su desarrollo personal y laboral.

Por supuesto, que también le diría que para hacer este proceso busque una Escuela que le garantice calidad académica, profesionalismo y trayectoria de los instructores y un ámbito ético de profundo respeto y cuidado por los cursantes, ya que en este momento han surgido numerosas propuestas que no garantizan ninguno de estos aspectos. Que como mínimo tengan en cuenta que los programas de formación posean el aval de alguna de las asociaciones profesionales (AACOP, FICOP, ICF)…

Gracias Oscar por tu tiempo y dedicación.