Pareja: ¿hombres y mujeres se comunican igual?

Caer en el error de creer que todos observamos al mundo de la misma manera puede llevarnos a tener serios problemas en nuestras relaciones y la pareja no es la excepción por más amor que la sostenga. Sin el conocimiento de lo que resulta importante para el sexo opuesto, hombres y mujeres se comunican inadvertidamente en formas que no sólo son contraproducentes sino que pueden significar herir al otro y producir un quiebre en la relación.

Hombres y mujeres hieren mutuamente sus sentimientos cuando dan por sentado que las necesidades del otro son las mismas que las propias y actúan sin conocer que las necesidades de amor primarias son diferentes para ambos sexos.

Dado que las necesidades primarias de amor de una mujer son recibir atención y comprensión, frente a una situación que la inquiete, una mujer buscará contar lo que le pasa y tenderá a llamar a su madre,  a sus amigas, o a su pareja, porque “la vida funciona sólo si estamos todos para una y una para todos”. Él, por supuesto, ofrecerá su propio tipo de amor con consejos y soluciones que no es el tipo de amor que ella necesita.

Cuando un hombre tiene un problema, tenderá a mantenerse más callado que de costumbre, a encerrarse en sí mismo, intercalando con momentos de ocio frente al televisor, el diario o los deportes. Para el hombre, encontrar por sí mismo los pasos a seguir en ésto que le pasa, será un camino crucial para su autoconfianza. Si la mujer se focaliza sólo en lo que para ella es importante, insistirá en abrir diálogo para que él le cuente “qué le pasa”. “¿Hice algo mal?” “¿Te molestó algo?” serán preguntas que para ella son una muestra de cuánto lo ama. Para un hombre, ese tipo de cuidado  equivale a menudo a sentir que ella no confía en él. Recibir confianza, y no interés, constituye una necesidad fundamental del hombre. Por lo tanto, cuando él no responde en forma positiva a la demostración de interés de su pareja, ella no puede entender porque él no aprecia su apoyo. De manera que quedan atrapados en un círculo vicioso al no poder satisfacer las necesidades del otro.

Las relaciones se facilitan cuando entendemos cuáles son las necesidades fundamentales de nuestra pareja. Sin dar más sino dando lo que se requiere, no nos agotamos. Para satisfacer a su pareja, uno necesita aprender la manera de dar el amor que él o ella fundamentalmente necesita.


PARA ÉL: APRENDER A ESCUCHAR

Un hombre tendrá éxito en satisfacer las necesidades primarias de amor de una mujer, en primer lugar, a través de una escucha generosa. Para lograrla es preciso aprender a respetar y distinguir los sentimientos de una mujer, dedicándole mucho cuidado, comprensión y tranquilidad.

Cuando un hombre puede escuchar los sentimientos de una mujer sin enojarse y sin sentirse frustrado, le está ofreciendo a su  mujer un maravilloso regalo. Hace que ella se sienta segura al expresarse. Cuanto más pueda ella expresarse, más escuchada y comprendida se sentirá y tanto más estará en condiciones de brindarle al hombre la confianza, la admiración, la aprobación y el aliento que él necesita.

Uno de los problemas más grandes para los hombres cuando intentan escuchar a las mujeres es que se sienten frustrados o enojados porque olvidan que las mujeres se comunican de diferente manera. Algunos tips para tener en cuenta:

 

Qué hay que recordar

Qué hacer y qué no hacer
1. Recuerde que la ira surge por no comprender el punto de vista de su mujer, y eso nunca es culpa de ella. 1. Asuma la responsabilidad de comprender. No le eche la culpa a ella por sentirse perturbado. Comience de nuevo tratando de comprender.
2. Recuerde que los sentimientos no siempre tienen sentido de inmediato; no por ello dejan de ser válidos o no necesitan empatía. 2. Respire hondo, ¡No diga nada! Relájese y no trate de controlar nada. Trate de imaginar como se sentiría si viera el mundo a través de los ojos de ella.
3. Recuerde que la ira puede surgir por no saber qué hacer para mejorar las cosas. Aún cuando ella no se sienta inmediatamente mejor, resulta útil escucharla y comprenderla. 3. No la culpe por no sentirse mejor con sus soluciones. ¿Cómo puede sentirse mejor si las soluciones no son lo que ella necesita? Resista el impulso de ofrecer soluciones.
4. Recuerde que no tiene por qué estar de acuerdo para ser apreciado como buen oyente. 4.Si desea expresar un punto de vista diferente, asegúrese de que ella haya concluido y luego formule su punto de vista antes de ofrecer el suyo. No levante la voz.
5. Recuerde que usted no es responsable por la forma en que ella se siente. Puede parecer como si ella le echara la culpa, pero en realidad lo que necesita es ser comprendida. 5. Hágale saber que no entiende pero que quiere hacerlo. Asuma la responsabilidad de no entender, no la juzgue ni sugiera que es imposible entenderla.
6.No discuta sus sentimientos y opiniones. Tómese su tiempo y analice las cosas más tarde, cuando haya menos carga emocional.

 

PARA ELLA: MIRE A SU HOMBRE A TRAVÉS DE UNA LUPA DE CONFIANZA

 Así como los hombres tienen que aprender el arte de escuchar para satisfacer las necesidades de amor fundamentales de las mujeres, las mujeres tienen que aprender el arte de transmitir confianza. Cuando una mujer confirma que siente el apoyo de un hombre, le brinda a éste la posibilidad de ser todo lo que puede ser. Un hombre siente que posee esas facultades cuando alguien confía en él, cuando es apreciado, aceptado, admirado, aprobado y alentado.

Muchas mujeres tratan de ayudar a su hombre, cambiándolo,  “mejorándolo”, pero en realidad lo debilitan o lo lastiman en forma inadvertida. Cualquier intento de cambiarlo hace que desaparezcan la confianza, la aceptación, el aprecio, la admiración, la aprobación y el aliento afectuosos que constituyen sus necesidades fundamentales.

El secreto de darle plenas facultades al hombre nunca se relaciona con el intento de cambiarlo o perfeccionarlo. Para las mujeres, el hecho de ofrecer un consejo es considerado como un gesto afectuoso pero no es así para los hombres. Las mujeres tienen que recordar que los hombres sólo ofrecen consejos si se los solicitan en forma directa. Una forma de mostrar amor es confiar en que el otro resuelva sus problemas por su propia cuenta.

El hombre necesita sentirse aceptado tal como es y luego, por sus propios medios, buscará formas de mejorar.

Así como los hombres pretenden erróneamente “componer” a las mujeres, estas tratan equivocadamente de “perfeccionar” a los hombres.

Algunos tips para las mujeres en su arte de comunicarse mejor con su pareja:

Lo que ella necesita recordar Lo que ella puede hacer
1. Recuerde: no le haga demasiadas preguntas  cuando él se encuentre perturbado; de lo contrario sentirá que está tratando de cambiarlo. 1. Ignore que él esta perturbado a menos que él quiera hablar del tema. Muestre algún interés inicial, pero no demasiado, como una invitación a hablar.
2. Recuerde: abandone la idea de tratar de mejorarlo de cualquier modo que sea. Para crecer, él necesita su amor y no su rechazo. 2. Confíe en que él crecerá por sus propios medios. Comparta sentimientos pero sin la exigencia de que cambie.
3. Recuerde: cuando usted ofrece consejos no solicitados, él puede sentir falta de confianza, control o reclamo. 3. Practique la paciencia y confíe en que él aprenderá por su cuenta lo que necesita aprender. Espere hasta que él solicite su consejo.
4. Recuerde: no haga sacrificios esperando que él haga lo mismo por usted. 4. Practique mostrándole que no tiene que ser perfecto para merecer su amor. Practique el perdón.
5. Recuerde: si usted le da instrucciones y toma decisiones por él, se sentirá corregido y controlado. 5. Practique hacer cosas por su cuenta sin depender de él para sentirse feliz.
6. Cuando comparta sentimientos, hágale saber que no esta tratando de decirle qué tiene que hacer sino que quiere que él tome en cuenta sus sentimientos.
7. Relájese y entréguese. Practique la aceptación de la imperfección. Haga que los sentimientos del hombre sean más importantes que la perfección y no sermonee ni corrija.

 

Cuando hombres y mujeres aprenden a apoyarse mutuamente en las formas que resultan más importantes para sus necesidades propias y únicas, el cambio y el crecimiento se tornan automáticos. Mirar al otro, con lo que el otro es y con lo que necesita para sentirse amado.

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