¿Se trata de Control? El Jinete y el Caballo

Crecemos y vivimos, hasta la actualidad, en un paradigma con el poder de la disociación, disociación de las emociones y la razón. ¿Cuántas veces nos pasa que tenemos que tomar una decisión y no sabemos cómo hacerlo? Que  nos encontramos reflexionando sobre si deberíamos hacer lo que sentimos o lo que creemos que sería lo mejor.  Eso es producto de un paradigma, como bien decía más arriba, que no niega que seamos emocionales, pero si nos pone como personas, pensantes, y después emocionales, en distintas jerarquías.

“Nuestra razón, es el jinete arriba de un caballo, que representa nuestras emociones”

Master Coach reconocido por la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching (AAPC) y por la International Coach Federation (ICF). Licenciado en Psicología

 Marco Leone, nos pone un clarificador ejemplo de nuestras vidas constituidas por estos “dos mundos” que parecerían estar separados conviviendo en un mismo cuerpo, y nos dice “Nuestra razón, es el jinete arriba de un caballo, que representa nuestras emociones” todos creemos tener el control del caballo, por ser quien está arriba, y quien tiene la información y el manejo para tomar control de él. Y no vemos que es un control que existe en un espacio en que el caballo lo sigue, y que solo perdura mientras él lo acompañe.

Lo que hace el cuerpo cuando toma un aprendizaje, y lo repite, para que  yo no tenga que reflexionar sobre él, es lo que llamamos, la creación de un hábito, y es una enorme posibilidad para nosotros, pero también es el mayor de nuestros obstáculos, porque cada hábito que yo voy a crear, me sirva o no, va a crear una inercia en mi cuerpo, en “mi caballo” podríamos decir también siguiendo el lineamiento, me va a pedir que lo sostenga, tiene un pedido continuo a mantenerse con vida. La fuerza de la inercia del hábito va a provocar que yo tenga la sensación de que estoy cometiendo una especie de traición cada vez que elijo hacer algo diferente a él. Cada vez que quiero cambiar algo tengo que traicionar la inercia de un hábito y tengo que tener la fuerza para ir en contra de esa inercia, y cuando el caballo gira a la izquierda, seguido por esa inercia natural de la subsistencia del hábito, cuando yo le “dije” que vaya hacia la derecha, el jinete empieza a crear mil explicaciones, para calmarse en su esencia pensante, cuando lo que realmente sucedió, fue que el jinete mismo no tuvo la fortaleza para superar esa inercia, y nuestro hábito decidió por nosotros.

Reconocernos en un todo, como un equipo en uno mismo, que no puede funcionar de manera plena sin tomarse en su totalidad, nos ayuda a vivir en la alegría y en la serenidad. ¿Qué relación tenemos con nuestro caballo? ¿Y qué importancia tiene para nosotros mantener una relación con él que nos mantenga como un uno sano? Una imagen clara que les regalo para terminar este artículo, invitándolos a la reflexión es, ¿Qué es de un caballo enfermo? ¿Y cómo sigue un jinete, que por descuidar su caballo, tiene que seguir su vida cargándolo en sus hombros porque no puede galopar por si solo?.

Lic. María Casamento
Coach Ontológica Profesional.
Directora de La Red Coaching.

Inspirado en Conferencia de Marco Leone, I Congreso de Neurociencia, Inteligencia Emocional y Coaching 2017.