Constelaciones familiares es un proceso de desarrollo personal que posibilita ver en que momento del tiempo, de la vida propia o transgeneracional, un pedazo de nuestra alma ha quedado atrapado en algún hecho doloroso, en alguna enfermedad o en otros eventos.

Estos sucesos que atrapan a veces de manera inconsciente nuestra energía imposibilitan el fluir de la vida, el caminar liviano, el descubrir nuestro poder personal.

Constelaciones familiares permite reconectarnos con nuestra propia sabiduría.

Al finalizar el taller sentimos liviandad, liberación,  algo se abre en nuestra conciencia, en nuestro pecho y nos abarca una gran sensación de paz, fruto de haber elevado nuestro estado vibratorio, una vibración de amor que permite que cada hecho de dolor en el sistema familiar sea abrazado en el corazón de cada uno de sus miembros. Que todas las personas excluidas del sistema familiar hayan sido integradas. Cuando esos cables vuelven a reconectarse, siempre ese flujo de energía vuelve a raudales a nosotros mismos y  a través de ese proceso podemos volcar esa energía a la vida. Ese es el gran beneficio de constelaciones familiares, ser cada vez más nosotros mismos y menos nuestra historia, conocida o desconocida.

Por: Natalia Liz Sleiman