Tener libertad es aprender a vivir de manera espontánea

Según OSHO: “El hombre que vive con muchos deberías y no deberías, no es un hombre creativo al contrario es un hombre prisionero…. El creativo debe destruir todos los deberías, necesita espacio y libertad y allí crecerá su Espontaneidad”.

El amor es parte de nuestros sentimientos y como nosotros somos parte de la naturaleza, el amor por lo tanto es natural, fluye de manera espontánea.

Nadie decide cuando, como, ni de quién enamorarse, solo se da de una manera espontánea.

Que nunca se nos ocurra planificar el amor, ni planificar la felicidad construyendo modelos a seguir, como si fuera que lo perfecto existe con independencia de quién los juzga como tal.

Si logramos entender que el universo marcha como debiera y que pocas cosas pueden estar bajo el alcance de nuestro control, podríamos entregarnos a la incertidumbre de recibir todos los días un presente que nos da la vida, como  regalo para quienes deciden vivir en el aquí y el ahora, por eso se llama presente, el obsequio de estar en paz con las circunstancias.

El pasado es un historia que cuando no es aceptada atormenta, el futuro es una conversación que a veces tenemos con nosotros mismos y que nos esclaviza de preocupaciones.

Vivir espontáneamente es vivir en armonía con las circunstancias, es vivir centrado en el universo y enfocado en lo importante, en amar, en sentir cada soplo de aire, cada segundo de vida en una mirada, en un abrazo, en una charla con un amigo.

La vida llega y se va en un instante, hagamos que ese instante sea inolvidable para nuestro espíritu.

La vida fluye y fluirá de una manera espontánea.